Estrategia y diálogo SOCIOAMBIENTAL

Por Ronald Ibarra. En los últimos diez años se ha acentuado el enfoque Socioambiental en el manejo de los conflictos sociales, con un importante componente, el ambiental, esto ha significado un cambio fundamental en su análisis, gestión y transformación, pues ahora en la mayoría de los casos el tema social debe analizarse y resolverse incorporando el tema ambiental o viceversa. Precisamente en estos cerca de diez años de actividad que tiene el equipo de Estrategia y Dialogo Social, gracias al trabajo del equipo de profesionales multidisciplinario que lo conformamos, al apoyo de nuestros seguidores, de nuestros amigos, de nuestros aliados y socios, y del público en general con mucho respeto, les decimos que creemos y consideramos, corresponde hacer un cambio importante en nuestra denominación, porque ahora somos el equipo fortalecido de “ESTRATEGIA Y DIALOGO SOCIOAMBIENTAL”.

Hoy en día, a pesar de las circunstancias especiales que nos toca vivir a consecuencia del COVID-19, y a decir de muchos autores y especialistas el conflicto, ahora, se percibe más constante y cotidiano, como parte casi natural de nuestro paisaje social, de nuestro vivir diario. Allí donde nos encontremos el conflicto se vuelve parte de nuestro espacio vivencial y nosotros mismos en testigos más o menos involucrados de los conflictos sociales. A pesar de que no existe conflicto ambiental sin dimensión social (Fontaine, 2003) nos referimos a los conflictos socio-ambientales para señalar a aquellos que no sólo involucran a los actores exógenos, sino a todos los afectados por determinados proyectos en su paso o estancia por determinados lugares (Orellana, R. 1998). Cuando utilizamos la idea de “conflicto socio-ambiental” para destacar la gravedad de una situación que debe corregirse, nuestra intuición nos alerta de cierta contradicción. Hablar en estos términos persigue describir un conflicto que tiene tanto de humano como de natural. Pero al hacerlo no deja de ser paradójico que en nuestro intento por aunar todas las dimensiones del problema destaquemos a su vez la distancia irreconciliable que las separa.

Una de las características relevantes de los conflictos socioambientales es la multiplicidad de actores involucrados, enmarcados estos en los tres principales actores el Estado, la Empresa y la Sociedad Civil, y sin duda estos tienen posiciones e intereses diferentes y en muchos casos contrapuestas en torno a sus definiciones, consecuencias e implicancias. Esta policontexturalidad (Günther 1979; Luhmann 2007) es uno de los elementos clave para aproximarse a la complejidad del problema socioambiental, razón por la que abrir este campo a su exploración resulta relevante e indispensable a las ciencias sociales actuales.

En tal sentido, es evidente, que los conceptos fundamentalmente en torno al desarrollo y la sustentabilidad son esenciales para abordar y profundizar la discusión en relación a los conflictos socioambientales, no solo porque estos constituyen la base sobre la cual la mayoría de los actores sociales analizan y observan los conflictos, sino que también por el conocimiento y significados que ambos términos representan, y que pueden ser clave para comprender la complejidad de los conflictos socioambientales. En esta tarea nos comprometemos a trabajar para contribuir al manejo de los conflictos socioambientales que se vienen presentando.

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